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Es un autobús acondicionado por el Área de Turismo de Huesca para mostrar a nuestros visitantes los atractivos de esta comarca: pequeños pueblos con encanto y grandes paisajes. No se trata de un autobús cualquiera, tiene 88 años. Es el primero que hubo en la provincia de Huesca. Conserva su primitiva matrícula, HU-48. de marca Hispano-Suiza y motor Mercedes Benz, cuenta con capacidad para treinta pasajeros.
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Hemos diseñado ONCE RUTAS para que, de la mano de nuestros guías, ustedes descubran nuestra diversidad de paisajes y patrimonio. Son las siguientes: |
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| Castillo de Loarre y Colegiata de Bolea |
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El castillo románico de Loarre, enclavado a 1071 metros de altitud, y la Colegiata de Bolea, construida sobre una antigua fortaleza árabe, fueron testigos de las confrontaciones entre dos reinos, los cristianos y los árabes. No en vano ambos se hallan en los territorios que delimitaban la frontera política de estos dominios, las Sierras Exteriores del Pirineo y la Hoya de Huesca. |
| Escarpes de la Hoya |
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Fruto de los caprichos de la naturaleza, y como consecuencia de la erosión, se ha creado un fantástico paisaje de cortados y paredes donde la imaginación da nombre a sus relieves. Junto a los escarpes, y bajo la salvaguardia de lo que en un tiempo fue fortaleza árabe, discurre una calzada romana. Mezcla de leyenda y tradición, encontramos al visitar una conocida cueva de la que, se dice, emanan en su interior poderes fertilizantes. |
| Reino de los Mallos |
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Punto de referencia para muchos escaladores y aficionados a los deportes de riesgo, este paraje natural alberga, además, una importante colonia de aves rapaces que, según la climatología, pueden ser observadas. Los Mallos, enormes paredes verticales de más de 300 metros de altitud, y cuyo nombre designa a un antiguo reino de la zona, están acompañados de dos pueblos de gran encanto, Agüero y Riglos. |
| Trilogía Mediterránea |
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Pequeños cuadros de plantaciones en los que se cultivan los tres productos más típicos del Mediterráneo, cereales, vid y olivo, además de numerosos almendros, conforman el paisaje, a modo de colorido mosaico, con el que nos topamos al llegar a esta zona. Completan el espacio dos notables construcciones, San Miguel de Foces (Monumento Nacional) y el Monasterio Cisterciense de Casbas. |
| Valles de Belsué y Nocito |
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En la vertiente norte del Parque Natural de Guara se hallan en los valles de Belsué y Nocito; en ellos, tanto las edificaciones, como el estilo de vida mantienen la más pura tradición de los pueblos del interior de la comarca. La visita por la zona nos conduce a diversas pardinas y pueblos abandonados a los que se accede por cabañeras, hoy, casi en desuso, antaño el único medio de comunicación con el Pirineo y el llano. |
| Una muesca legendaria |
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La Brecha de Roldán ha dado pié, ya desde la época celta, a numerosos cuentos y leyendas en torno a su formación, todas ellas, aunque con algunas variantes, nos cuentan la historia del caballero Roldán y su espada. Verdad o mito, lo cierto es que el lugar es un mirador de lujo, desde el que además de contemplar la Hoya de Huesca, podemos ver muy de cerca los buitres y rapaces que habitan en sus paredes. |
| En el corazón de la sierra |
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El interior del Parque Natural de la Sierra de Guara nos sorprende por sus maravillosos parajes de singular belleza, a los que a veces se accede por estrechas sendas, como Vadiello, la ermita de San Cosme y San Damián o el Palacio de los condes de Guara; y ya en el llano, el molino de la Virgen del Viñedo. Subir al mirador de “La Atalaya” nos permite divisar Guara, la Hoya y el Somontano. |
| Un paseo por la historia |
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En torno a los Ríos Guatizalema y Alcanadre, en los aledaños del tozal de Guara, se asentaron pequeños pueblos aprovechando la riqueza de la tierra, creándose de este modo un curioso paisaje, que entremezcla campos de cultivo y carrascales y restos de construcciones de interés: criptas románicas, calzadas romanas, cuevas fertilizantes,... sin olvidar las bodegas excavadas en la roca en las que se crían preciados vinos. |
| Valle de la Peña |
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El
reino de los Mallos y la foz del desfiladero del río Gállego dan el paso al Valle de La Peña, donde un paisaje encantador, una forma de vida a la vieja usnaza y construcciones típicas de la montaña, son los elementos con los que nos vamos a topar al recorrer estos pueblos, en los que encontraremos, además, pequeñas iglesias románicas y algunos tradicionales molinos harineros de agua. |
| Ruta del abadiado |
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El paisaje de la capital oscense está presidido por el castillo de Montearagón, que sirve a su vez de extraordinario mirador al Parque Natural de la Sierra de Guara. Esta fortaleza, cuyo abadiado tuvo gran importancia durante centurias, construida entre los siglos X y XI, hoy en día se halla en proceso de restauración. En mejor estado encontraremos el acueducto romano de Quicena y los frescos de San Miguel de Barluenga. |
| Ruta de la Vía Lata |
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La villa de Almudévar reúne una mezcla de elementos que atraen al visitante, sus bodegas excavadas en la roca, los restos de la antigua Vía Romana, y sobretodo una fluida historia llena de relatos sobre dos célebres personajes de la zona, el Bandido Cucaracha y Pedro Saputo. Muy cerca, la naturaleza nos sorprende con otro bello parajes, el embalse de la Sotonera, en el que habitan gran cantidad de aves migratorias.- |
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