Paseo de la Alameda
Historias, leyendas y naturaleza junto al río Isuela
El Paseo de la Alameda, a orillas del río Isuela, fue durante siglos uno de los rincones más queridos por los oscenses. Nacido entre puentes históricos —San Miguel, Santo Domingo y el legendario Puente del Diablo—, este paseo arbolado discurría bajo la sombra de álamos y chopos, entre las antiguas murallas y el cauce del río.
A un lado, la ciudad y su historia; al otro, el Pueyo de Don Sancho, la Ermita de las Santas Nunila y Alodia, y el cementerio donde descansa Manolín Abad. Fue escenario de paseos elegantes, encuentros furtivos, leyendas populares y duelos de honor.
Hoy, aunque el entorno ha cambiado, la Alameda sigue viva en la memoria colectiva de Huesca. Un lugar donde naturaleza, romanticismo y tradición se entrelazan con el rumor del río, los ecos de antiguos paseos y las sombras alargadas de los viejos álamos.



