Huesca en 3 días

Visita la ciudad con calma

Ciudad milenaria, tranquila y acogedora, donde la historia se mezcla con la vida cotidiana, y el patrimonio comparte espacio con sus parques y rincones verdes. En Huesca, lo pequeño se vuelve extraordinario.

Te proponemos descubrir la ciudad sin prisa, en tres días que te llevarán por sus monumentos, parques, sabores e historias. Una ciudad monumental, serena y sorprendente que te invita a recorrerla con calma.

Huesca en un día

Esta ruta propuesta para visitar Huesca en un día nos permite conocer los monumentos más importantes del casco histórico y descubrir la zona más antigua de la ciudad, ocupada sucesivamente por íberos, romanos, visigodos y musulmanes del Califato de Córdoba que han dejado su huella en el patrimonio.

Desde la Oficina de Turismo, en la Plaza Luis López Allué, el recorrido comienza por  la Iglesia y Claustro de San Pedro el Viejo. Es uno de los conjuntos más importantes del románico aragonés y fue declarado monumento nacional en 1885. El templo se compone de tres naves, divididas en cinco tramos, cubiertos por bóvedas de cañón sobre arcos fajones que concluyen al exterior en ábsides semicirculares. Del recinto monástico sobresale el bello claustro, un destacado logro del arte medieval aragonés. En el Panteón Real, ubicado en la capilla de San Bartolomé, descansan los restos de dos reyes aragoneses, Alfonso I el Batallador y Ramiro II el Monje, protagonista de la leyenda de la Campana de Huesca.

Continuamos por la calle de las Cortes y veremos en nuestro camino la Casa Ena, donde vivió el artista e intelectual oscense Ramón Acín, y el Convento de la Asunción. Poco después accederemos a la Plaza de la Catedral, un destacado espacio monumental flanqueado a ambos lados por dos edificios imponentes, la Catedral y el Ayuntamiento.

La Catedral de Huesca se construyó según los modelos del estilo gótico francés entre los siglos XIII al XVI. Al exterior sus dos fases constructivas aparecen separadas por un alero de madera, poco frecuente en los edificios religiosos de la localidad. En su interior destaca el bello retablo de alabastro que decora el Altar Mayor y que fue realizado por el escultor valenciano Damián Forment entre los años 1520 y 1534. El Museo Diocesano, contiguo a la Catedral, ofrece al visitante una variada colección de arte sacro, el bello artesonado mudéjar del Salón de Tanto Monta, así como la posibilidad de disfrutar de una bella panorámica de la ciudad desde la torre.

El edificio del Ayuntamiento constituye uno de los mejores ejemplos de palacio renacentista aragonés del siglo XVI en la ciudad. Incorpora dos torres en sus extremos y una galería protegida por alero volado de madera. En el patio se halla una techumbre de madera que se repite en el Salón del Justicia, dependencia que acoge el célebre lienzo de Casado del Alisal que lleva por título La Leyenda del Rey Monje. Junto a la Casa Consistorial se encuentra el Colegio Imperial de Santiago, que fue el más prestigioso de la Universidad de Huesca durante más de trescientos años.

Desde la Plaza de la Catedral, por la calle Quinto Sertorio, accedemos a la Plaza de la Universidad y llegamos al Museo de Huesca. El Museo de Huesca ocupa dos edificios de épocas distintas, el Palacio Real y la antigua sede de la Universidad. En el reinado del monarca Alfonso II se construyeron el Palacio Real y el torreón que alberga las dependencias conocidas como “Sala de la Campana”, donde según la tradición acontecieron los trágicos hechos de la Campana de Huesca y el “Salón de doña Petronila”. Por otro lado, Francisco de Artiga construyó el bello edificio octogonal con un patio central a finales del siglo XVII. Pedro IV fundó en ese lugar, en 1354, la Universidad de Huesca que perduró hasta 1845. En la actualidad el edificio acoge el Museo de Huesca, con secciones de Arqueología y Bellas Artes. En ese valioso conjunto se incluyen varias obras del ilustre pintor Francisco de Goya. Otros autores destacados presentes en la sección de Bellas Artes son Ramón Acín y el Maestro de Sigena.

Tras la visita al Museo de Huesca una opción recomendable es bajar por la Calle Nuestra Señora de Cillas hasta los restos de la Iglesia medieval de la Magdalena, que conserva arcos ojivales y, desde allí, continuar hasta el Paseo mirador ubicado en la parte superior de la muralla musulmana, que ofrece una bella panorámica del entorno y del Prepirineo, y al mismo tiempo una destacada galería de grafitis que muestran las nuevas tendencias del arte urbano integrado en la ciudad.

Huesca en 2 días

Al recorrido indicado para disfrutar de un día en Huesca añadimos la siguiente propuesta para el segundo día:

Los Cosos son las calles principales de la ciudad, surgidos al amparo de la muralla medieval. Se han convertido en vías céntricas y animadas con una vocación comercial, que muestran el pulso de la ciudad. Conservan un rico patrimonio de época barroca y una interesante muestra de palacios de origen renacentista. Esta ruta comienza en la Plaza de Santo Domingo donde podemos visitar la Iglesia de Santo Domingo y San Martín.  El primitivo templo gótico fue reemplazado por un nuevo edificio de factura barroca, acabado en 1695. El arquitecto Antonio Falcón diseñó este espacio según el modelo jesuítico de una nave y capillas en los laterales, que se cubren con bóvedas de lunetos. La fachada es de ladrillo y contrasta su decoración austera, con la viveza del interior del templo. La iglesia acoge una talla del Cristo del Perdón, obra de Pedro Nolivos, que aparece en la Procesión del Viernes Santo. Destaca por su singularidad la Capilla del Rosario.

Continuamos nuestro trayecto por la calle del Coso Bajo en dirección a las cuatro esquinas y encontraremos en nuestro trayecto la Basílica de San Lorenzo. San Lorenzo es el Patrono de la ciudad de Huesca y su festividad litúrgica se celebra el 10 de agosto. El templo actual, de estilo barroco, se edificó a comienzos del siglo XVII. La fachada, construida en ladrillo, sorprende por su gran torre central y por las pilastras que sobresalen del cuerpo inferior del templo. La opinión popular señala la forma simbólica de una parrilla. El interior  destaca por su planta de salón y por la cúpula de 1723.

Otro destacado ejemplo de la arquitectura barroca que veremos en nuestro paseo por las calles de los Cosos es la Iglesia de San Vicente el Real. Conocida popularmente como “La Compañía” por pertenecer desde el siglo XVII a la orden religiosa de la Compañía de Jesús. La actual iglesia, de fachada de ladrillo, fue construida a mediados del siglo XVIII, en el lugar donde, según la tradición, se encontraba la casa en la que nació San Vicente.

El Coso Alto conserva fachadas de elegantes casas nobiliarias del siglo XVI y XVII. Entre los ejemplos más destacados cabe reseñar la casa Claver, la casa Oña y la casa Climent, muy cerca del Teatro Olimpia, un espacio emblemático de la vida cultural oscense. Junto a la Casa Climent se encuentra la zona conocida como Barrionevo, el barrio en que vivieron los judíos oscenses hasta su expulsión. En la cercana Plaza de Lizana se puede visitar la Casa Museo Saturnino López Novoa, dedicada a divulgar la labor y el legado del fundador de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados.

Desde el lugar de confluencia de los dos cosos, en las llamadas cuatro esquinas, podemos acudir al Palacio de Villahermosa para contemplar su bello artesonado mudéjar y conocer en la cercana Plaza López Allué el Museo Pedagógico de Aragón. Nuestro itinerario se dirige luego a la Plaza de Navarra, que preside en su centro la Fuente de las Musas y que alberga en uno de sus lados un bello edificio de conocido popularmente como el Casino. Es un edificio de planta rectangular, flanqueado por dos torres. El edificio del Círculo oscense, construido por Ildelfonso Bonells a principios del siglo XX, destaca como una de las muestras más emblemáticas del modernismo oscense. Además de su fachada destaca su bello portón de entrada que data de 1905 y en el interior el vestíbulo, la escalera principal y los salones rojo y azul. Desde la parte posterior del Casino divisamos la entrada principal al Parque Miguel Servet. Se trata de un espacio natural situado en el centro de la ciudad en el que se puede disfrutar de una variada flora y un amplio conjunto de esculturas con mención especial para “Las pajaritas”, obra de Ramón Acín. Otros rincones destacados de este gran espacio verde son La Rosaleda, el Quiosco de la Música y la Casita de Blancanieves (Monumento a Walt Disney).

Huesca en 3 días

A los recorridos indicados para disfrutar de la ciudad de Huesca de uno y dos días añadimos las siguientes propuestas para un tercer día. En la zona norte de la ciudad, fuera del antiguo perímetro amurallado, entre las calles Joaquín Costa y Ronda de Montearagón, podemos disfrutar de un bello mirador con un panel informativo, que ofrece una reseña histórica y señala los encantos del entorno. Desde allí podemos dirigirnos a la Iglesia de San Miguel. El rey Alfonso I delimitó en 1110 los terrenos sobre los que se debía edificar la iglesia de San Miguel, concluida a finales del mismo siglo. En el siglo XVII se estableció una comunidad de religiosas carmelitas, que se encargan del cuidado de las dependencias. La iglesia destaca por su esbelta torre románica, al lado del río Isuela, y por su elegante ábside gótico con arcos ojivales al exterior. En el interior se  conservan varios retablos barrocos y el órgano del coro. Muy cerca del templo se eleva sobre el cauce el puente de San Miguel, uno de los primeros puentes colgantes construidos en España.

Desde allí continuamos caminando por una zona arbolada, en la ribera del río Isuela, con una amplia panorámica sobre el recinto amurallado, que conserva el torreón del Amparo y la Puerta de Montearagón, del primitivo conjunto de puertas y torres que jalonaba la ciudad.:

Proseguimos en nuestro trayecto hasta la ermita de la Mártires, pasaremos junto a la iglesia medieval de Santa María in Foris y contemplaremos en una rotonda el conjunto escultórico dedicado a Lucas Mallada, pionero en el estudio de la paleontología en España. El entorno que rodea a la ermita incluye varios caminos y bancos para poder sentarse. En la cima de la colina se encuentra una pirámide truncada con una amplia panorámica del entorno. Desde allí podemos regresar a la Plaza de Santo Domingo.

Otra opción que permite disfrutar de una bella panorámica es la de acudir al cerro de San Jorge, otro pulmón verde que incluye un pinar con un circuito de gimnasia de mantenimiento y unas instalaciones para practicar la modalidad de ciclismo conocida como pump truck. Desde la ubicación de la ermita se pueden contemplar los bellos atardeceres que ofrece la comarca de la Hoya de Huesca.

Huesca es una ciudad que destaca por su amplia extensión de zonas verdes como el Parque de las Olas, en la calle de los Olivos, una propuesta novedosa con un conjunto de montículos de césped, rodeados por ejemplares de los doce tipos de árboles que aparecen en el calendario celta.

Convertido en un referente de la oferta cultural en Aragón, el Centro de Arte y Naturaleza (CDAN) ofrece en un edificio obra del arquitecto Rafael Moneo el legado del pintor y coleccionista José Beulas en la colección permanente y una serie de variadas exposiciones itinerantes que permiten al visitante contemplar muestras del arte actual.

En el Parque Tecnológico Walqa se sitúa el Espacio O.42 o centro astronómico de Aragon que combina un carácter ameno y didáctico en su propósito de dar a conocer los misterios y secretos del Universo. Y en el mismo Parque se encuentra el Museo de las Matemáticas.