Catedral de Huesca
Un legado gótico y renacentista en el corazón de Huesca
Majestuoso edificio gótico (siglos XIII-XVI), cuya joya principal es su retablo mayor, una obra maestra de la escultura renacentista española. Escrito en alabastro por Damián Forment entre 1520 y 1533, representa con gran detalle la Pasión de Cristo.
Entre sus espacios más singulares destaca el Salón del Tanto Monta, uno de los ejemplos más representativos del arte mudéjar aragonés, y la capilla de los Lastanosa, que introduce con elegancia los elementos barrocos en la Seo.
Anexo a la Catedral, el Museo Diocesano, ubicado en la zona de los claustros, alberga una valiosa colección de arte sacro. Entre sus piezas más destacadas se encuentra el retablo mayor del Castillo-Abadía de Montearagón, también realizado en alabastro por Gil Morlanes el Viejo a principios del siglo XVI.



