Iglesia de Santo Domingo y San Martín

Sobriedad exterior, esplendor barroco en su interior

Templo barroco del siglo XVII, perteneciente al antiguo convento de los Dominicos.

La sobriedad de su fachada de ladrillo contrasta con la riqueza ornamental de su interior, donde destaca el retablo mayor, una magnífica obra barroca de Vicente Berdusán, realizada en el siglo XVIII.

Su planta, de cruz latina, cuenta con una nave única flanqueada por capillas laterales comunicadas entre sí y un imponente cimborrio en el crucero. Entre sus capillas, sobresale la de Nuestra Señora del Rosario, cuya monumentalidad la convierte en un templo dentro del propio templo.