Iglesia y Claustro de San Pedro el Viejo

Un tesoro del románico aragonés y panteón real

Construidos en el siglo XII, forman uno de los conjuntos más destacados del románico aragonés.

Su portada, adornada con un hermoso crismón, representa un símbolo trinitario característico de este estilo arquitectónico. En uno de los flancos del edificio se alza una imponente torre hexagonal, que añade singularidad al conjunto.

Del antiguo monasterio aún se conserva el claustro románico, donde se encuentra el panteón real de Alfonso I, el Batallador, y Ramiro II, el Monje, dos figuras clave en la historia del Reino de Aragón.