Muralla y torreón

Vestigios de la fortificación medieval de Huesca


La Muralla de Huesca, de la que hoy en día se conservan algunos restos, fue construida en el siglo IX por los musulmanes como sistema defensivo de la ciudad.

En su origen, contaba con casi 100 torres de vigilancia, aunque en la actualidad solo permanece en pie el Torreón del Amparo, torre albarrana que actúa como testigo del pasado medieval oscense.

El acceso al recinto amurallado se realizaba a través de nueve puertas, de las cuales únicamente se conserva la de Montearagón o San Agustín, popularmente conocida como «La Porteta».