Salto del Roldán

Entre leyenda y vértigo, con vistas de otro mundo

A solo unos kilómetros de Huesca se encuentra uno de los paisajes más icónicos del Prepirineo: el Salto de Roldán. Dos enormes peñas separadas por el vacío, envueltas en una antigua leyenda que cuenta cómo el caballero Roldán logró saltar de una a otra con su caballo para escapar de sus perseguidores.

La excursión asciende a la Peña San Miguel, en apenas 30 minutos por una senda bien marcada. El tramo final incluye una pequeña vía ferrata con escaleras y cadenas, apta para senderistas con precaución. En la cima, a 1.124 metros, te espera la ermita de San Miguel (siglo XII) y una panorámica espectacular del río Flumen, la Hoya de Huesca, la sierra de Guara y los Pirineos.

Una ruta corta, diferente y perfecta para conectar con la naturaleza, la historia… y un poco de leyenda.